Mitos sobre el acné
Uno de los problemas que a partir de los 15 años afectan a más del 70% de las mujeres tiene que ver con la presencia de una piel grasa. La piel grasa confiere al rostro de las mujeres un aspecto muy poco estético y problemas derivados.
Entre los problemas derivados de la piel grasa podemos destacar la piel brillante y los poros dilatados. Además asociado a la piel grasa encontramos el problema del acné y los granos en la cara. Lo positivo es que podemos equilibrar la piel.
Efectivamente con un buen diagnóstico y la aplicación de un tratamiento y unos cuidados adecuados, conseguiremos equilibrar el exceso de grasa en la piel. Tenemos que tener en cuenta que este tipo de pieles requieren de una higiene suave.
Y es que en ocasiones un exceso de limpieza puede producir en nuestro rostro irritaciones y éstas terminar derivando en el temido efecto rebote por el cual tan solo consigamos que nuestra piel presente un aumento de sebo.
Como hemos dicho uno de los problemas derivados de la piel grasa es el acné y si ese es nuestro caso tendremos que poner un excesivo cuidado con la limpieza de nuestra piel, usando productos específicos para nuestro tipo de piel.
Alrededor del acné y de su tratamiento existen una serie de mitos que lejos de ayudar a solucionar el problema, en ocasiones, pueden llegar a aumentarlo o a hacer que persista durante más tiempo del que lo haría con tratamientos adecuados.
El primero de los mitos sobre el acne es el que afirma que no es una enfermedad. Lo cierto es que aun no siendo una enfermedad grave a nivel cutaneo si puede llegar a afectar psicológicamente y llegar a disminuir la calidad de vida del que lo sufre.
Aunque muchas personas lo relacionan con una dieta inadecuada, lo cierto es que eso no es más que otro de los mitos sobre el acne, ya que no existen estudios científicos que apoyen dicha teoría que sostiene la relación entre dieta y acné.
Otro de los mitos sobre el acné es el que afirma que la isotretinoina, usada en su tratamiento, es altamente peligrosa y que no se debe suministrar más que en casos especialmente graves. No es cierto, ya que además de usarse en dosis más bajas, si se respetan las contraindicaciones, no da ningún problema.
También hay muchas personas que sostienen, dentro de los mitos sobre el acne, que éste está relacionado con una falta de higiene. Esto no es cierto, y es más, si lavamos nuestra piel con demasiada frecuencia y productos agresivos, el acné puede empeorar.
Aunque muchos afirman que el acné puede desaparecer por sí mismo, tal y como apareció, lo cierto es que este hecho no es nada habitual y lo mejor es realizar tratamientos de tipo preventivo que eviten la aparición de las temidas marcas.
El último de los mitos sobre el acne asocia la aparición del mismo a los adolescentes. Lo cierto es que existen los llamados brotes de acné adulto que pueden darse en mujeres entre los 30 y los 40 años por causas hormonales.
Fotos: sinacne
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